Desafiando estereotipos en el siglo XXI

mujeres trabajando en cowork

En la cruzada por la igualdad de género, uno de los desafíos más significativos es superar los estereotipos que afectan el liderazgo y el empoderamiento de las mujeres. En mi caso, he escuchado con frecuencia los que te voy a compartir en este artículo, más ahora que estoy más consciente de ello.

Estas nociones preconcebidas y generalizadas han creado barreras que limitan la participación activa y el ascenso de las mujeres en diferentes ámbitos de la sociedad. En pleno siglo XXI los estereotipos de género nos alejan de la equidad.

Un estereotipo de género es una visión generalizada o una idea preconcebida sobre los atributos o las características, o los papeles que poseen o deberían poseer o desempeñar las mujeres y los hombres. Un estereotipo de género es perjudicial cuando limita la capacidad de las mujeres y los hombres para desarrollar sus capacidades personales, seguir sus carreras profesionales y/o tomar decisiones sobre sus vidas, concepto marco de las Naciones unidas.

Exploremos algunos de los estereotipos más comunes que han impactado negativamente a la mujer, junto con ejemplos de casos reales que demuestran cómo mujeres referentes los han enfrentado para destacar con un liderazgo y empoderamiento genuino.

Imaginate escuchando en tu entorno cada uno de estos estereotipos y cómo te sientes con respecto al significado y poder que se le sigue dando hasta ahora a pesar de los avances que se han alcanzado:

  1. ¡Las mujeres son emocionales e irracionales!

Sugiere que las mujeres carecemos de la capacidad para tomar decisiones racionales y objetivas debido a nuestras emociones etiquetadas como «descontroladas», dando la sensación que somos menos aptas para liderar, especialmente en entornos profesionales.

Tenemos el caso de Angela Merkel, Canciller de Alemania desde 2005 hasta 2021. A lo largo de su mandato, demostró ser una lideresa pragmática y astuta, manejando con solidez la crisis financiera de la eurozona y la crisis de refugiados, ganando así mayor reconocimiento internacional.

  1. ¡Las mujeres son débiles y frágiles!

Se nos estereotipa como física y emocionalmente frágiles, lo que nos hace inadecuadas para liderar en roles que requieren fuerza, resistencia, trabajar en entornos de gran exigencia como minería, petróleo, construcción y ciertos deportes, por solo mencionar algunos escenarios, donde la mujer ha ido ganando espacio mostrando sus capacidades y valor personal-profesional.

Si no lo sabías, porque yo no lo tenía así de claro, las piernas de las mujeres, en proporción al peso corporal, son más fuertes que las de los hombres y reaccionan mejor y más rápido a los entrenamientos de fuerza. Y otra es que, a nivel psicológico, las mujeres son más perseverantes y tienen una mayor fuerza de voluntad, comenta Alberto García-Bataller, doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en su libro ‘Mujeres en forma’, cómo influyen las hormonas y el ciclo menstrual en el rendimiento deportivo según artículo del abc.es.

Serena Williams, considerada una de las mejores tenistas de todos los tiempos, nos inspira para ir en contra de esta creencia para salir ahí afuera a mostrar nuestras fortalezas y talentos. Ha roto repetidamente esta percepción de debilidad, no solo con su impresionante habilidad en la cancha, sino también con su defensa de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en el deporte y la sociedad.

El éxito de cada mujer debe ser una inspiración para otra. Somos más fuertes cuando nos animamos unas a otras.

Serena Williams

  1. ¡Las mujeres pertenecen al hogar y la crianza!

Este estereotipo relega a las mujeres a roles tradicionales de cuidado del hogar y la familia, limitando sus oportunidades de liderazgo en el ámbito profesional y político. Todavía lo vemos en campañas publicitarias y medios de comunicación que muestran a la mujer como la directora de la orquesta solo en la casa.

A pesar de que estemos en el siglo XXI, sigue habiendo gran resistencia para llevar a mujeres a cargos ejecutivos en grandes empresas, incluso a cargos en otros niveles en trabajos que antes eran ocupados por hombres.

Es importante notar, que llevar el rol de administradora del hogar y crianza no es motivo para juzgar a ninguna mujer, esperando que efectivamente sea por decisión voluntaria y no por obligación impuesta o condicionamiento social, que por cierto, lamentablemente con frecuencia sigo escuchando mujeres que hacen sentir menos a otras que han decidido este camino.

A las mujeres no nos animan a ser líderes. Eso es lo que tiene que cambiar.

Sheryl Sandberg

  1. ¡Las mujeres no son ambiciosas!

Expresa que las mujeres carecemos del deseo de tener éxito profesional y en los negocio, considerando que debería tener su enfoque principal en su vida personal. Por supuesto que es necesario trabajar hoy en día el autoliderazgo para poder liderar a otros con mayor cercanía, empatía y respeto, todo parte por nosotras.

Sin embargo, eso no quiere decir que no podamos tener una ambición sana por mejorar nuestra calidad de vida y de la familia, logrando tener independencia económica bien gestionada u obtener el éxito profesional dentro de una corporación al subir a niveles superiores porque hemos trabajado para ganarlo por mérito y resultados o en un negocio propio, para el cual en la mayoría de los casos no fuimos preparada para ello. Toca hacerlo por nosotras.

Sheryl Sandberg, quien fue Directora de Operaciones de Facebook y es autora de «Lean In», inspira a mujeres de todo el mundo a perseguir sus ambiciones profesionales sin miedo y ha abogado por la igualdad de género en el ámbito laboral. Bien nos hace una invitación a ser parte del cambio, «a las mujeres no nos animan a ser líderes. Eso es lo que tiene que cambiar».

  1. ¡Las mujeres son menos competentes en áreas técnicas y científicas!

Se refiere a que carecemos de habilidades y capacidades para sobresalir en campos como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM). Como resultado, las nuevas generaciones se ven desalentadas a perseguir carreras en estos campos y se perpetúa la desigualdad de género en la representación laboral.

joven chica india empoderamiento femenino
Foto de Jyotirmoy Gupta

Hagamos la diferencia y vamos a impulsarlas para que se atrevan a estudiar la carrera que sientan van a desarrollar con felicidad y excelencia humana, acabando con este estereotipo o cualquier otro.

Nada peor que una persona estudie o se dedique a una labor que le hace infeliz y va a ejecutar de mala manera, contribuyendo a un ambiente laboral tóxico, solo por complacer a papá, mamá u otra persona.

De acuerdo al Forum Económico Mundial en su Global Gender Gap Report 2023 (Reporte de Brechas de Género Global ), indica que las mujeres representan solo el 29,2% de la fuerza laboral en áreas STEM.

Mientras que el porcentaje de graduadas en STEM que ingresan en un empleo en este mercado laboral está aumentando con cada cohorte, se evidencia que la retención de mujeres en estas profesiones, incluso un año después de graduarse, experimenta una significativa caída.

Esto es al mejor estilo de cumplo y miento cuando de cumplimiento se habla en las empresas. Se generan los puestos de trabajo para completar las cuotas requeridas por una ley, decreto o normativa, para posteriormente reducir la nómina femenina con excusas carentes de sustento o promover la rotación laboral por el acoso laboral y discriminación.

Que mejor historia sobre Hedy Lamarr, actriz y científica austríaca. A pesar de ser conocida por su carrera en Hollywood durante la época dorada del cine, Lamarr también fue una inventora talentosa. Codesarrolló una tecnología llamada «salto de frecuencia», fue una precursora crucial para la actual comunicación inalámbrica y la tecnología WiFi.

A pesar de sus logros, Lamarr luchó contra la percepción de que las mujeres no podían ser científicas y tuvo dificultades para ser tomada en serio en esta área debido a su fama como actriz. Como uno de sus legados destaca cómo los estereotipos de género pueden impedir que las mujeres sean reconocidas por sus habilidades y contribuciones en campos técnicos y científicos.

Desafiar con asertividad los estereotipos de género es esencial para promover el liderazgo y el empoderamiento femenino consciente en pleno siglo XXI. A lo largo de la historia, mujeres valientes y talentosas en diferentes áreas se han atrevido a identificar estas expectativas limitantes, accionando y demostrando que el liderazgo no tiene género.

Al reconocer y abordar estos estereotipos, podemos crear un futuro más equitativo para todas las personas, independientemente de su género. Aprovechemos la diversidad de talentos y perspectivas para construir un mundo mejor para todas las personas.

Sigamos trabajando por ello en lo que esté a nuestro alcance, apoyando a las mujeres y niñas a creer más en sí misma para lograr sus sueños y objetivos apartando estos obstáculos de su camino, además de fortalecer las habilidades de liderazgo femenino de manera consistente.

📝SIN ACCIÓN NO HAY EVOLUCIÓN LIDERESA

  1. ¿Qué otros estereotipos has escuchado en tu entorno y siguen vigentes?
  2. ¿Cómo podemos generar cambios adicionales en nuestro círculo de influencia?
  3. ¿Cuál estereotipo has tenido que desafiar con protagonismo? ¿Cómo lo hiciste?

PD: Ya puedes  postular a la III Edición del 👉🏽Programa Círculo Mujer Virtuosa con sello de calidad Mujeres Lideres América, comunidad internacional donde soy socia, que iniciará el 05 de septiembre.

 

Sé protagonista, lidera tu vida🦸🏽‍♀️

Estoy aquí para acompañarte a romper los estereotipos que te impiden brillar en tu liderazgo personal y profesional.

YO CREO EN TI💎

Un abrazo lideresa🤗

Janeth Rodríguez

 

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