Todos hemos atravesado momentos difíciles que nos han dejado huellas profundas, algunas visibles y otras invisibles. Lo que quizás no te has dado cuenta es que, aunque el dolor es parte de la vida, la forma en que lo interpretamos puede ser transformadora.
Hoy te voy a compartir una herramienta que conocí estudiando PNL, aunque tiene sus raíces en la psicología, es de gran valor para procesos de Coaching, incluso la aplico en sesiones de mentoría, porque trabajar creencias y suposiciones lo requiere.
El reencuadre es una técnica poderosa que nos permite ver nuestras experiencias desde una nueva perspectiva. Al dejar de ver el dolor como un obstáculo inamovible, podemos aprender a reescribir nuestra historia dándole un nuevo contexto que nos empodere con nuevos pensamientos, emociones y acciones.
Lo que antes parecía una carga pesada, ahora puedes convertirlo en una lección de vida.
¿Qué es el reencuadre?
El reencuadre es un proceso que implica cambiar la interpretación de una situación o experiencia. Se trata de modificar el enfoque mental con el que vemos un hecho, permitiéndonos percibirlo de una manera diferente y más positiva.
En lugar de quedarnos atrapadas(os) en la historia dolorosa, vemos esa experiencia como una oportunidad para aprender y crecer.
Por ejemplo, si viviste un fracaso profesional, el reencuadre te invita a no verlo como un final, sino como una oportunidad para aprender, evolucionar y prepararte mejor para lo que viene. Transitar la pérdida y el duelo, sin quedarte con actitud de fracaso o derrota, para empezar a sentirte con mayor preparación para lo que el futuro te depare.
El poder de reescribir tu historia con el reencuadre
Al aplicar el reencuadre, puedes mirar cualquier desafío o dolor desde una nueva perspectiva. Pasar de ver un obstáculo, para salir en busca de las nuevas oportunidades, que de seguro serán mejor para ti.
Imagina que tienes una experiencia dolorosa, como una ruptura o un fracaso importante. En lugar de ver solo el sufrimiento, puedes reinterpretar ese evento de la siguiente manera:
- Antes: “No soy capaz de mantener un empleo en una gran empresa, siempre fracaso.”
Preguntas que pueden ayudar a transitar al cambio:
✓ ¿Qué aprendiste en cada una de esas empresas?
✓ ¿Cómo evalúas tu nivel de satisfacción en esos empleos?
✓ ¿Qué te hace pensar que siempre fracasas?
- Después del reencuadre: “Esta relación laboral me enseñó lecciones importantes sobre lo que quiero y lo que no quiero en mi vida, y ahora soy más sabia y preparada para lo que sigue en mi desarrollo profesional.”
En lugar de quedarnos atrapadas(os) en la historia dolorosa, vemos esa experiencia como una oportunidad para aprender y crecer.
En mi primer empleo, me despidieron a los 3 años en la empresa. Recuerdo que fue regresando de vacaciones y sin explicación alguna, me sentí traicionada, humillada y poco valorada. Luego supe que fue por una mala jugada de un colega que quería mi puesto.
El duelo fue largo, sin embargo, si no hubiese sido por esa pérdida, tal vez ni siquiera estuviera escribiendo en este blog. Los aprendizajes que adquirir en esa empresa hicieron de mí una gran profesional a temprana edad y me llevaron a oportunidades mucho mejores.
Reescribe tu historia con un nuevo enfoque
Reencuadrar no significa negar el dolor o ignorar lo que has vivido. Significa ver el dolor desde una nueva perspectiva, reconociendo que tiene un valor transformador en tu vida.
¿Cómo empezar a reescribir tu historia con el reencuadre?
- Identifica una experiencia dolorosa de tu vida. Puede ser una relación que terminó mal, un proyecto que no salió como esperabas, o cualquier momento que te haya dejado huella.
- Pregúntate: ¿Qué aprendí de esta experiencia? En lugar de enfocarte en lo negativo, busca lo positivo. ¿Qué fue bien y disfrutaste? ¿Qué habilidades desarrollaste? ¿Qué descubriste sobre ti misma? ¿Cómo te hizo más fuerte? ¿Qué puertas te abrió esa pérdida para mejor?
- Cambia tu narrativa. Reescribe tu historia, enfocándote en lo que aprendiste y cómo eso te ha preparado para tu presente y lo que viene. Recuerda que la forma en que te cuentas tu propia historia define cómo te sientes al respecto, marcando tu presente y futuro.
- Repite la nueva versión. Haz de esta nueva narrativa una afirmación diaria. Cuanto más repitas y vivas esta nueva versión de tu historia, más real será para ti en cuerpo, alma y acciones.
El reencuadre como herramienta de crecimiento
Este proceso no solo te ayuda a salir de la mentalidad de víctima, sino que también te empodera para ver cualquier obstáculo con mentalidad de crecimiento.
Al dejar de ver el dolor como un obstáculo inamovible, podemos aprender a reescribir nuestra historia dándole un nuevo contexto que nos empodere con nuevos pensamientos, emociones y acciones.
El reencuadre te enseña que no hay fracasos, solo lecciones que nos ayudan a ser más fuertes, más resilientes y tener mayor sabiduría para liderarnos y liderar a otros.
Hoy, reescribe tu historia y empieza a mirar tu presente desde una perspectiva renovada. Libérate de las cadenas del dolor y dale espacio a tu fuerza interna, que es tu poder, para dar pasos alienados hacia tu visión con mayor autoconfianza.
¡El poder está en tus manos para hacer esa transición!
Si este artículo resonó contigo, compártelo, quizás otra persona necesite exactamente este mensaje para despertar.
«Si tienes un pasado que no te deja satisfecho, olvídalo ahora. Imagina una nueva historia para tu vida, y cree en ella».
Paulo Coelho
Estoy aquí para acompañarte en este transitar como tu mentora y guía de viaje para llegar más lejos y más alto en tu desarrollo personal y profesional con autenticidad y autoliderazgo. Escríbeme y conversamos a holasoy@janethrodriguezcoach.com.
📝 Me encantará leer tu opinión en los comentarios sobre tu propio reencuadre.
♾️ Lidérate y transfórmate con protagonismo.


