En la búsqueda de la motivación personal, a menudo miramos hacia afuera esperando encontrar estímulos que nos impulsen a seguir adelante. Sin embargo, la verdadera motivación proviene de nuestro interior.
Es un impulso interno que nos lleva a actuar y a perseguir nuestros objetivos con determinación y entusiasmo. ¿Qué nos impulsa realmente? Exploraremos dos teorías que guían nuestras acciones y pueden definir nuestra personalidad.
La Naturaleza de la Motivación
La palabra «motivación» proviene del latín «motivus» o «motus», que significa «causa del movimiento». (“La motivación en clase de ELE – Centro Virtual Cervantes”).
Se trata de una fuerza interna que nos impulsa a accionar por nuestras metas para realizar nuestros sueños. Contrario al mito común, la motivación no proviene principalmente de factores externos, sino que es un impulso intrínseco que reside en cada persona.
Teoría de Maslow
Abraham Maslow propuso una jerarquía de necesidades que nos impulsa a maximizar nuestro potencial. Desde las necesidades básicas como la alimentación y la seguridad, hasta la autorrealización.
Maslow argumentaba que el ser humano está constantemente en busca de la satisfacción de estas necesidades insatisfechas para alcanzar su pleno desarrollo.
Teoría de los 16 Deseos Básicos
Según el psicólogo Steven Reiss, existen 16 deseos básicos que guían nuestras acciones y pueden definir nuestra personalidad, teniendo en cuenta que se puede generar variaciones en la manifestación de sus deseos dependiendo de la cultura, decisiones y contexto.
Estos deseos nos motivan a buscar la realización y el bienestar en nuestras vidas:
- Aceptación, la necesidad de sentirse aprobado(a).
- Curiosidad, la necesidad de aprender.
- Comer, la necesidad de alimentarse.
- Familia, la necesidad de desarrollar la crianza.
- Honor, la necesidad de mantener la lealtad a los valores tradicionales de nuestro clan o grupo étnico.
- Idealismo, la necesidad de buscar justicia social.
- Independencia, la necesidad de asegurar la individualidad.
- Orden, la necesidad de que el ambiente sea organizado y estable.
- Actividad física, la necesidad de hacer ejercicio.
- Poder, la necesidad de influenciar a otras personas.
- Romance, la necesidad sexual y atracción.
- Ahorrar, la necesidad de guardar.
- Contacto social, la necesidad de tener amigos, mantener buenas relaciones.
- Posición social, la necesidad de destacar socialmente y obtener reconocimiento.
- Tranquilidad, la necesidad de sentirse en seguridad.
- Venganza, la necesidad de obtener un desquite.
Imagina un mundo en el que los factores externos que suelen impulsarte desaparecen. En ese momento, recuerda que la verdadera fuerza proviene de dentro de ti y que la motivación es un viaje personal que requiere autoconciencia, autoliderazgo y acción constante.
Claves para mantener la motivación y el entusiasmo

Para cultivar y mantener la motivación personal, es fundamental desarrollar hábitos y actitudes que nutran nuestro impulso interno. Aquí te presento un plan de acción práctico:
- Reconoce tus superpoderes: Identifica tus fortalezas y habilidades únicas y celébralas. Te dará confianza y te motivará a seguir adelante.
- Mantén tu energía vital alta: Prioriza el autocuidado, incluyendo una alimentación equilibrada, ejercicio regular y descanso adecuado. Cuando te sientes bien físicamente, tu motivación también se fortalece.
- Vive con actitud positiva: Cultiva una mentalidad optimista y enfócate en las oportunidades en lugar de los obstáculos. La positividad es contagiosa y te ayudará a mantener una actitud proactiva hacia tus metas. Suelta el rol de víctima.
- Reconoce el mundo VUCA y tu círculo de influencia: En un mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo, identifica aquellas áreas en las que puedes tener un impacto positivo y enfoca tu energía en ellas.
- Ríe, baila, conecta: Busca actividades que te llenen de alegría y te conecten con los demás. La felicidad y el apoyo social son combustibles poderosos para la motivación.
- Enfocate en tus metas: Define objetivos claros y establece un plan para alcanzarlos. La claridad de propósito, compromiso y disciplina te ayudarán a mantener la motivación incluso en los momentos difíciles o cuando no tengas ganas de hacer nada.
- Sé perseverante y flexible: Ante los desafíos y contratiempos, mantén la determinación, sé paciente con el proceso y adapta tu enfoque según sea necesario. Bien dijo Marie Curie “Me enseñaron que el camino del progreso no es rápido, ni fácil”.
- Busca mentores: Aprende de personas que han recorrido el camino antes que tú. La mentoría puede ofrecerte orientación, apoyo e impulso adicional en tu viaje hacia el éxito, porque necesitarás rendir cuentas de tus avances.
No se trata de vivir una vida perfecta sin expresar tus emociones, sino de vivir una vida perfectamente imperfecta gestionando tus estados de ánimos y decisiones diarias.
SIN ACCIÓN NO HAY EVOLUCIÓN.
- ¿Cómo gestiono mi estado de ánimo cuando siento que nada activa mi motivación?
- ¿Con qué frecuencia espero que los factores externos me generen o aumenten mi motivación?
- ¿Qué hago repetidamente para incrementar mi motivación? ¿Qué me mantiene con entusiasmo?
- ¿Cuáles mentores me acompañan hoy en mi camino de crecimiento personal? ¿Qué destaco de cada uno de ellos?
Eres dueño(a) de tu propio destino, tienes el poder de cultivar la motivación que necesitas para alcanzar tus sueños ¡Adelante y confía en el proceso! Comparte en los comentarios cómo cultivas tu motivación y entusiasmo.
¡Sé protagonista, lidera tu vida!
Estoy aquí para acompañarte y crecer juntas en este proceso🚀
¡Un abrazo! 🤗
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