Dime quien eres y si estás siendo protagonista de tu vida, puede ser un decir bien atinado a cuánto estás enfocando de tiempo a trabajar en tu autoconocimiento y autoliderazgo.
Pregunta que me hice a mí misma en el 2015 cuando inicié mi exploración en el mundo del coaching y el crecimiento personal intencional, con la certeza que quería mejorar yo para poder liderar mejor en mi familia, equipo de trabajo, organización y otros espacios donde hacía vida activa, como el deporte y voluntariado.
Esto pilares son habilidades que se vuelve parte de tu ADN, es como el oxígeno para respirar, cuando sientes que te falta vienen los malestares, la sensación de pérdida, el cuerpo expresa desvanecimiento, agotamiento y hasta puedes perder la visión de tu norte, por tu vista se nubla.
Una gran parte de las personas acostumbran a ver solo lo que está encima de la superficie, la punta del iceberg como es bien conocido, ignorando todo lo que ocurrió, ocurre y seguirá sucediendo por debajo de lo visible.
Solo tus cercanos pueden ver las noches de desvelo, las frustraciones que has vivido por lo que no salió como esperabas, las lágrimas por sentirte que no eres suficiente para algún proyecto y a veces hasta tu mal genio por las estupideces que cometes. También serán los primeros en celebrar tus logros, cuando se den cuenta que eres una mujer virtuosa, determinada y vas por lo que quieres ver creado en tu vida.
En mi transitar me he ido forjando el camino que quiero vivir, trabajando diariamente para convertirme en mi mejor versión sobre cinco pilares que me hacen cada vez más sentido, me permiten liderarme para liderar a otros desde mi propósito, aunque a veces no vea ninguna mejora, solo que está echando raíces en lo más profundo.
Estos pilares los considero esenciales para potenciar tu liderazgo y empoderamiento femenino con excelencia humana, todo parte por Ti, porque si quieres ver un cambio afuera necesitas crearlo en tu interior, demostrado hoy en día por la neurociencia.
Conoce los 5 pilares que te propongo para tu práctica
1. PROTAGONISMO
Mostrar tu valor en cualquier espacio con autenticidad, humildad y autonomía, conociéndote a ti misma mejor que nadie, valorando tus talentos, habilidades y aceptando que tus debilidades pueden ser oportunidades.
A muchas personas no le agradará esa actitud de iniciativa y autoliderazgo, nada que hacer, ellos y sus temas lideresa. Eso me costó aprenderlo.
Me di cuenta de que la mayoría de las personas solo están esperando que se les den instrucciones para actuar, cuando en realidad se quieren ver manos levantadas para colaborar, apoyar y cocrear, son esas personas que se sienten capaces de aportar desde lo que son y conocen, además de ser enseñables y abrazan su vulnerabilidad.
No apagues tus buenas ideas e intenciones de accionar, porque a alguien le molesta tu proactividad o se sienta bajo amenaza por tu fortaleza de carácter y alto nivel de autoconocimiento.
2. EMPODERAMIENTO
Existen diversas investigaciones que sugieren el inicio de esta corriente de la administración, Empowerment, desde la década de los años 50´s, principalmente en Estados Unidos, bajo las investigaciones de autores como: Douglas MacGregor, Maslow y Herberg, quienes, a través de sus teorías exponen el potencial disponible en los colaboradores mediante su empoderamiento (Eva Amezcua, Pérez, Quiroz; 2019).
Lo viví en los años ’90 cuando trabajé en una empresa japonesa y luego pasé a una norteamericana, en ambas se aplicaba está filosofía de empoderar a los colaboradores en la toma de decisiones con gran nivel de autonomía, que he experimentado en mis diferentes roles laborales, además en mi propio crecimiento personal y profesional con mejoras constantes.
Cuando tu liderazgo femenino está fortalecido no esperas que las cosas pasen, vas y haces que ocurran, las creas, pruebas, te equivocas, aprendes y sigues adelante con tu propia voz y brillo. Si alguien te quiere acompañar de manera genuina y honesta, dale la bienvenida, sé una lideresa de puertas abiertas.
No pides permiso para hacer, simplemente haces. Te atreves a más, aumenta tu osadía con alta dosis de autogestión emocional, aceptas que los errores son, sí o sí, parte de la vida, reflexionas sobre ellos para hacerte más resiliente. Tienes la valentía de pedir ayuda cuando es necesario.
Tu empoderamiento está determinado por tu nivel de autoconfianza, autonomía, productividad personal y laboral, sobre todo de creer en tu potencial ilimitado.
Si en tu organización, equipo o familia no se fomenta el empoderamiento, entonces hay un gran vacío estructural que impide el adecuado desarrollo humano en sus diferentes áreas y roles de vida, necesario empezar a fomentarlo.
3. CRECIMIENTO
Mejorar cada día y compartir con otras personas lo que vas aprendiendo en las áreas que decidas con generosidad. Vives con un crecimiento intencional, sabiendo que es clave para crear lo que quieres en tu vida, ya que un crecimiento accidental es dejar al azar que llegue cualquier cosa, en la mayoría de los casos lo que no te suma en hábitos positivos y menos los resultados esperados.
“Las personas están ansiosas por mejorar sus circunstancias; pero no están dispuestas a desarrollarse a sí mismas; por tanto, permanecen atadas”.
James Allens
No impones tus puntos de vista, ni modo de vida, compartes tus hábitos y aprendizajes desde la humildad de querer inspirar. Este pilar no fue fácil para mi integrarlo y aún sigo haciendo mejoras en mi fórmula personal para fortalecer la productividad, mejorar mis circunstancias y alcanzar los resultados deseados.
Aquí quiero referirte las ocho brechas del crecimiento que comparte John C. Maxwell en su libro Las 15 Leyes Indispensables del Crecimiento, para desarrollar tu autoliderazgo, sin embargo, las abordaré con amplitud en un próximo artículo. Este libro significó un antes y un después en mi crecimiento personal.
- La brecha de la suposición: “Supongo que creceré automáticamente”.
- La brecha del conocimiento: “No sé cómo crecer”.
- La brecha del momento: “No es el momento adecuado para comenzar”.
- La brecha del error: “Me da miedo cometer errores”.
- La brecha de la perfección: “Tengo que encontrar la mejor manera de comenzar”.
- La brecha de la inspiración: “No tengo ganas de hacerlo”.
- La brecha de la comparación: “Hay otros mejores que yo”.
- La brecha de la expectativa: “Pensaba que sería más fácil”.
Si quieres abordar una o varias de estas brechas que te están frenando lee hasta el final para que encuentres un posible camino, viajando acompañada.
4. EMPATÍA
La capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás, la empatía nos permite ver las cosas desde la perspectiva del otro en vez de la nuestra. Es una habilidad crucial que permite las relaciones sociales y profesionales, desarrolla la conciencia de uno mismo y contribuye a un mundo equitativo y pacífico, es la definición que comparte la ONU sobre la Ciencia de la Empatía.
Una competencia social indispensable para conectar de manera genuina con las personas, sus necesidades, carencias y abundancias afectivas.
Se trata de escuchar activamente desde el corazón y no la razón, valorándoles por quienes son en un acto compasivo. Reconoces que cada ser humano está viviendo sus propios desafíos y que los juicios, críticas y consejos no solicitados rompen con esa conexión humana.
Cuando vives la empatía por otra persona, estás en total presencia en ese momento, solo existen tu y él/ella. Nos cuesta un montón alcanzar este nivel de conexión humana, lo bueno es que se puede desarrollar con la práctica.
5. CONTRIBUCIÓN
Agregar valor a las personas, en lo mucho y en lo poco, acompañarles en sus procesos y compartirte generosamente en lo que quieres entregar a otras personas, como tiempo, compañía, escucha, conocimiento, comida, abrigo, un abrazo.
Lo que haces cada día en tu trabajo, casa, comunidad es una contribución, es servicio, porque el liderazgo nos lleva a servir a otros en lo que somos y hacemos, generas un efecto multiplicador. En algunos casos recibes una retribución, como es el caso del trabajo; y para otras situaciones no esperas nada a cambio.
Valora la gratitud por crecer al dar y hacer subir a otras personas, actuando como un río que fluye, no como un estanque donde se pudre el agua. Hazlo con excelencia humana en cualquier rol que ocupes y lugar donde te encuentres aceptando la diversidad y fomentado la inclusión.
Estos cinco pilares me han permitido conectar con mi lideresa interior, olvidada en algunos momentos, aun así siempre ha estado esperando por nuestro reencuentro amoroso, sublime, auténtico para liderar nuestra vida con protagonismo. Ella potencia mi transitar, sin ella nada soy.
El Programa Círculo Mujer Virtuosa está creado sobre estas bases, de las cuales se desprenden las 12 habilidades a desarrollar durante 3 meses para potenciar tu liderazgo femenino y empoderamiento convirtiéndote en la mujer que quieres Ser en un proceso de mentoría grupal.
Tu tiempo es hoy, no hay límites de tiempo ni edad para crear esa nueva versión de Ti, renovada, audaz, exploradora, inspiradora, que ayuda a otros a crecer creyendo en sí misma, valorando tu propio valor.
Los cupos son LIMITADOS y EXCLUSIVOS para un grupo selecto de 14 mujeres que quieren despegar en su vida, carrera profesional o emprendimiento desde el Ser Tu Misma.
¡Únete al Círculo Mujer Virtuosa abrazando el cambio que te llevará a un futuro de superación personal exponencial!
Sé protagonista, lidera tu vida🦸🏽♀️
Estoy aquí para acompañarte a llevar tu liderazgo femenino a otro nivel, junto a un equipo de mentoras que destacan por su excelencia humana.
YO CREO EN TI💎
Un abrazo lideresa🤗
Janeth Rodríguez
holasoy@janethrodriguezcoach.com


