El 08 de marzo del 2018, presencié la primera marcha del Día de la Mujer en Santiago de Chile. Fue multitudinaria, inmensa en participación, energía, enojo, reclamos, unión, propósito. Mujeres, niñas, niños, hombres, profesionales, jefas de hogar, madres, solteras, políticas, educadoras, ingenierías.
En fin, una mezcla maravillosa de seres humanos que clamaban a una sola voz “queremos igualdad, respeto, educación, seguridad, salud”.
Dentro de mí escuchaba una voz que me decía, mira lo que está ocurriendo allí afuera, algo que nunca antes has visto ¿No te parece loco? Efectivamente, eso comentaba con mi esposo, estas mujeres están locas ¿qué les pasa? ¿qué reclaman?
Me sentía una mujer de otro planeta, totalmente desubicada del contexto que vivía y de una realidad ardiente en el planeta.
Recién emigrada a Santiago de Chile, esto era totalmente novedoso para mí y hasta cierto temor me generó, ver a tantas mujeres con caras muy bravas, furiosas, que si se les paraba un hombre al frente eran capaz de ir contra él. Mi esposo tenía la misma percepción.
Vimos como algunas más alteradas dañaban la propiedad pública e incluso privada, se abalanzaban contra la autoridad, en ciertos espacio casi fuera de control. Nosotros insistíamos en preguntarnos ¿a qué país hemos venido a vivir? ¿Es esto normal?
¿Sabes lo que pasó? Me di cuenta de que vivíamos en una burbuja en Venezuela, porque todos esos reclamos eran justos, dignos y de total relevancia de un movimiento por lograr la igualdad de género. Vamos a estar claras, hay quienes se exceden y cruzan la raya de lo que es justo y lo que es querer tener el poder para pisotear a otros, que contradice lo que es el feminismo y ser humanos.
Para mí es lograr la igualdad entre mujeres y hombres, no es una lucha de poderes entre mujeres y hombres, es una lucha por construirnos socialmente merecedores de todo en igualdad de derechos, deberes y oportunidades.
En muchos países de Latinoamérica, y del mundo, están normalizadas las diferencias de género que han sido una construcción social según el país, cultura, raza, costumbres, religión, entre otros; generando divisiones en los roles de género de manera muy marcada.
El patriarcado es parte de ese proceso tan desagradable que ha sido fortalecido en el tiempo, cuando en realidad debería ser debilitado ¿de quién depende? De las mujeres y hombres que queremos acabar con la normalización en estos temas, porque visualizamos un mundo mucho mejor para nuestras futuras generaciones, para nuestros niños y niñas con el respeto que merecen como seres humanos y para nosotros mismos en el presente.
La RAE nos dice en el punto 5 sobre el patriarcado “Organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje”.
Cuando menciona primitiva, me pregunto a mi misma ¿por qué seguimos dándole fuerza al patriarcado con tan solo mencionar la palabra? Creo que sería mejor dejarla a un lado para quienes creemos realmente que podemos hacer un cambio desde nuestro metros cuadrados de mundo.
Líderes y lideresas, necesitamos tener claro que el feminismo es un movimiento de lucha social por un bien común, la IGUALDAD, al acabar con la conducta machista que quiere aferrarse a ser ese patriarca poderoso para mantener a la mujer en estado de sumisión perenne ¿es lo que quieres en tu vida y en el futuro de las niñas y niños que vienen detrás de ti? Espero que tu respuesta sea un NO rotundo, como lo es para mí.
El hombre es el fuerte y la mujer es la débil, la cuidadora, llorona por todo con sus crisis hormonales mensualmente, son parte de las etiquetas más escuchadas. Si nos sentimos tristes y enojadas todo es por esta razón, un tema hormonal ¿te parece aceptable en el mundo que vivimos hoy?
Feminismo no es querer que las mujeres dominen ahora a los hombres, porque entonces ¿en qué proceso entraríamos? El matriarcado, que sigue el libreto del patriarcado solo que ahora en manos de las mujeres, lo que sería igual que ahora, desigualdad ruda y pura.
Feminismo tampoco es desnudarse en una protesta para captar la atención de los medios, esa acción es una banalidad que asumo les hace sentir empoderadas cuando las problemáticas son más de fondo y que este espectáculo termina siendo irrelevante ante una realidad que necesita ser sensibilizada profundamente. Estas chicas viven una emoción momentánea llena de adrenalina, que luego seguramente se hacen preguntas como ¿qué gané con esa acción? ¿Soy más lideresa con esto que acabo de hacer? ¿en qué aboné al movimiento?
Estas cifras que nos comparte el Observatorio de Género, me parece un claro motivo por el que debe abolirse el patriarcado: “En cuanto a la composición familiar, en los territorios rural-urbanos de los tres países, los hogares encabezados por mujeres son en su mayoría monoparentales (más del 60%). En Colombia, el 77% de los hogares liderados por mujeres son monoparentales, frente a un 9% de aquellos con jefatura masculina. México y Chile muestran un panorama similar, donde las amplias brechas en la monoparentalidad de los hogares según sexo se replican, independiente del tamaño del territorio”.
Por otro lado, están las cifras de ONU Mujeres, que me mueven de la silla para hacer algo de valor en mis metros cuadrados:
- 63% de las mujeres adultas (tercera edad) en el mundo son analfabetas, cifra que se ha mantenido por 26 años seguidos.
Esto me recordó que mi abuela era analfabeta y así muchas mujeres de su época ¿lo es tu abuela, mamá, tía?
- El 23% de las mujeres tienen menos posibilidades de conectarse a internet en países en desarrollo.
Imagina cómo será la situación en los países que están más atrás.
- 9 de 10 niñas entre 6 y 8 años asocia la ingeniería con habilidades masculinas.
Has el ejercicio de observación y pregunta en las niñas de tu entorno para que valides este punto. Con el simple hecho de ver la división en los juguetes ya podemos notar la diferencia, a la niña no se le compraría un kit de construcción y al niño un kit de enfermería o cocina.
- 73% de las mujeres en el mundo han experimentado violencia o acoso en línea.
Abundan, me llegan de la nada, por las diferentes redes sociales y solo queda reportarlos y bloquearlos. De seguro también te ha pasado ¿qué más podemos hacer? ¿qué pasa con las niñas y niños que están siendo acosados?
- 31% de las mujeres jóvenes (15-24) no están en el sistema de educación.
Mientras exista menor posibilidad de educación para las mujeres, mayor será la brecha de género en el mundo. Aún existen familias que favorecen educar al hijo varón; porque representa la fuerza, inteligencia y poder. La mujer como su rol es ser cuidadora no requiere estudiar en la universidad. Insisto que TODO parte por casa.
- Solo 1 de 4 gerentes en las empresas es mujer, igual a 25%.
Las mujeres necesitamos creernos merecedoras y capaces de asumir roles gerenciales y ejecutivos, dudamos de nuestros talentos y habilidades, por ello no nos atrevemos a ir por más para brillar.
- 18% de las mujeres y niñas de 15 a 49 años han sufrido violencia física y/o sexual por parte de una pareja íntima.
Muy triste ver estas situaciones, inclusive en frente de nuestras narices y no hacemos nada. Se genera el temor a quedar solas, que la pareja nos abandone ¿y tu valor personal dónde lo dejas?
- Solo 52% de las mujeres en una unión, toman libremente sus propias decisiones sobre relaciones sexuales, uso de anticonceptivos y atención médica.
¿Y el resto de 48% de mujeres? Lamentablemente, siguen en estado de sumisión a su pareja, incluso a sus padres.
- En 49 países no existen leyes que protejan a las mujeres de la violencia doméstica, 25% de países.
Este es un indicador a evaluar cuando vayamos a viajar o emigrar y de atención en el sistema judicial de esos países.
- 1 de 5 mujeres refugiadas o desplazadas experimentaron abuso sexual.
Sin palabras, porque la mujer que va cruzando fronteras se encontrará con todo tipo de abusadores en su camino que se aprovechen de su condición.
Ya con cuatro años viviendo en Chile he podido conectar profundamente con el feminismo, hoy me defino feminista con la frente en alto, trabajando cada día por y para el empoderamiento femenino desde el ser, que es:
- Conocerte a ti misma como mujer talentosa y con habilidades increíbles.
- Reconocer tus emociones y saber gestionarlas en las diferentes situaciones de vida.
- Tener sueños y metas propias, porque eres merecedora.
- Aprender a comunicarte con asertividad, aun en los momentos más difíciles.
- Saber delegar a tiempo en tu casa, trabajo y comunidad. No eres una superheroína que puede hacer cinco tareas al mismo tiempo como nos han hecho creer, eres simplemente un ser humano.
- Romper creencias limitantes con relación a esos roles de género que te impiden avanzar.
- Identificar las personas que suman y restan en tu vida, aunque sea tu pareja, hijos, amigas(os), otros familiares, compañeros(as) de trabajo, y poner límites.
- Exigir respeto, apoyo, escucha activa sin necesidad de gritar u ofender.
- Atreverte a ser tu misma, sin temor a ser juzgada, agredida ni excluida.
- Elevar tu amor propio y autoliderazgo, porque nadie más lo hará por ti.
Esto y más, forma parte de la ruta que seguimos en el Círculo Mujer Virtuosa que he creado para mujeres profesionales a raíz de reconocer que también he estado allí, posiblemente como tú, en el mismo lugar de debilidad e indefensión en algún momento de mi vida desde niña. Me hago cargo de elevarme, mientras ayudo a otras mujeres en su camino de trascendencia.
No soy ni especialista ni experta en temas de género, sí me estoy autoeducando, investigando, porque el cambio empieza por mí, trabajar nuestro autoconocimiento y autoliderazgo en este sentido nos abrirá puertas para sumar al movimiento y ver como se van reduciendo las brechas.
Gracias a esa marcha el 08 de marzo del 2018 pude abrir los ojos y el corazón a este tema para ser parte del cambio. Soy creyente que las situaciones no nos ocurren por casualidad, sino por una causalidad e intención profunda que altera nuestro statu quo para un bien mayor.
Si quieres saber si eres o no feminista te invito a completar este test de la revista Psicología-Online que seguro te va a encantar. Mi resultado fue de 7/10, en nivel medio, así que queda mucho por madurar sobre este movimiento que llegó para quedarse en mi vida hasta ver que logremos la igualdad, espero poder estar en este plano cuando ocurra.
Busquemos generar sinergias para construir nuevos patrones sociales donde quepamos todos en igualdad y armonía, haciendo equipo y trabajando juntos mujeres y hombres de manera colaborativa para crear un mundo mejor en nuestros metros cuadrados de mundo.
Sé protagonista, lidera tu vida.
Estoy aquí para acompañarte.
Un abrazo sororo.
Janeth Rodriguez
REFERENCIAS:
- Maté, G. (05 de noviembre 2021). El estrés emocional está detrás de muchas enfermedades. Cuerpo y Mente. https://www.cuerpomente.com/salud-natural/estres-emocional-tras-enfermedades_9054
- Vélez, M. (24 de marzo 2022). Reprimir las emociones te puede enfermar. La Mente es Maravillosa. https://lamenteesmaravillosa.com/reprimir-las-emociones-te-puede-enfermar/
- Organización Panamericana de la Salud. (13 de enero 2022). Estudio advierte sobre elevados niveles de depresión y pensamientos suicidas en personal de salud de América Latina durante la pandemia. https://www.paho.org/es/noticias/13-1-2022-estudio-advierte-sobre-elevados-niveles-depresion-pensamientos-suicidas-personal
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